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La U.D. Pilas se atasca en el Polideportivo
El equipo pileño vuelve a padecer el síndrome del Polideportivo, donde, como ocurriera el año pasado, sufre mucho y se muestra incapaz de ganar.
Reapareció Alberto, lo que compensa la plaga de bajas que sufre el equipo.
Como saben, el Alcolea F.C. se había negado a jugar este partido en su estadio, declinando así la petición que le había hecho la directiva de la U.D. Pilas, motivada por la resiembra del municipal Manuel Leonardo Ventura. A pesar de ser una decisión poco elegante por parte del equipo alcoleano, estaba en su derecho de tomarla y, además, le ha salido perfecta, pues, a la postre, ha significado la conquista de un punto de tierras pileñas, algo con lo que en principio pocos podían contar.
El partido se disputó en el Polideportivo Municipal de Pilas, un escenario en el que el equipo blanquiazul no se siente en absoluto cómodo, donde no encuentra espacios, y mucho menos ante un rival, el Alcolea, que supo adaptarse mejor a las condiciones del terreno de juego. El año pasado ya tuvimos un precedente parecido, cuando el equipo, entonces dirigido por Juan Antonio Márquez, caía derrotado ante el Camas (0-1).
Apostó Sixto de inicio por un 4-4-2, aunque muy elástico y con mucha movilidad por parte de sus hombres, tratando de encontrar los escasos huecos que pudiera dejar en la retaguardia el conjunto visitante. La defensa trataba de sacar la pelota jugada, pero cuando ésta atravesaba la línea divisoria, encontraba una maraña de jugadores, entre la que se hacía muy difícil el más mínimo atisbo de claridad en el juego.
Aún así, el arranque de partido mostró detalles que hacían pensar que se podrían doblegar estas dificultades. De esta forma, en el minuto 2, Sergio dispuso de una muy buena ocasión de gol, que desperdició disparando excesivamente desviado y en el 7, el árbitro anuló un gol a la U.D. Pilas por falta al portero.
Tras estos dos primeros acercamientos, el juego empezó a hacerse espeso, el balón iba y venía sin mucho control, y rebasaba continuamente los límites del terreno de juego, con lo que las interrupciones eran constantes. Hasta el minuto 27 no tuvo que aparecer Anguas, para detener un lanzamiento lejano de falta por parte de Garrido. En la recta final de este anodino primer tiempo, el que gozó de dos ocasiones fue Luis Carlos, primero empalmando demasiado alto un balón desde la frontal del área y más tarde cabeceando fuera un saque de falta ejecutado por Antonio ... LEER MÁS


