Entrevista realizada por Rocío Gómez para la publicación “Cuaderno de Género. Mujeres de Otras Nacionalidades”, recientemente editado por el Área de Género de ADAD.
Marisol Suárez Portero
Primera teniente
alcalde y responsable de la concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Pilas
“Tenemos
que acabar con los estereotipos que niegan los derechos de las mujeres de otras
nacionalidades”
Primera teniente
alcalde y responsable de la concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Pilas en
los inicios del proyecto de ADAD “Mujeres de otras Nacionalidades”, Marisol
Suárez ha participado, con ilusión y empeño, durante todo su recorrido,
absorbiendo el ideario e impulsando importantes cambios en la agenda política
de género local. Gracias a su empuje, muchas mujeres de otras nacionalidades
que viven en Pilas disponen ya de los cimientos mínimos para ejercer derechos
como la formación o generación de empleo, encontrando un entorno menos hostil
para su formación o integración laboral.
Al mismo tiempo, la
comunidad pileña ha empezado a trascender de tópicos y creencias que
habitualmente impiden la interacción intercultural, abriendo las puertas a
estas nuevas realidades. Suárez destaca el proyecto pilotado por ADAD como una
metodología efectiva y beneficiosa para la armonización de políticas locales,
que con bajo coste, hacen posible y didáctica una igualdad real y cercana a la
diversidad de mujeres que habitan en la comarca.
1.- ¿Por qué crees que
era importante realizar el proyecto de forma piloto en Pilas?
Era
algo necesario, vivimos en un mundo multicultural en el que desgraciadamente
aún se producen episodios de racismo y de incomprensión hacia las personas que
no son de nuestra misma cultura, especialmente en el ámbito laboral. Este
proyecto ha servido para visibilizar la problemática de las mujeres de otras
nacionalidades (MON) y tomar conciencia sobre la mayor fragilidad en la que se
encuentran porque, como toda persona que sale de su país y entorno, ya sea por
desconocimiento de la lengua u otro tipo de factores por soportan una
discriminación añadida. Personalmente creo que ha sido una oportunidad y un
premio porque me ha permitido trabajar sobre una inquietud que tengo desde hace
tiempo, y no solo desde el punto de vista político, también como ciudadana con
un ideario de izquierdas. Las cosas empiezan a cambiar cuando se reconoce y se
visibiliza un problema, que muchas veces está escondido porque las propias
mujeres lo esconden por temor al rechazo.
2.- Uno de los
objetivos del proyecto era colocar a las MON en la agenda política del
municipio, ¿qué avances se han conseguido sobre este objetivo inicial?
Desde
la concejalía se ha trabajado especialmente para identificar y atender las
necesidades concretas de estas mujeres; es decir, asegurar aquellos derechos
mínimos que tienen por ser ciudadanas de esta comunidad. Entre otras cosas,
gracias al proyecto, el año pasado centramos la celebración del 8 de Marzo en
la interculturalidad y en la necesidad de un diálogo entre culturas. Organizamos unas jornadas en las que las
MON tuvieron un espacio para pronunciarse a través de sus experiencias, y a
partir de ese momento muchas pileñas y pileños han ampliado su mirada y
comenzado a verlas de otra manera. Esta experiencia humana puso rostro,
vivencias y favoreció esta toma de conciencia de la que hablaba en la agenda
pública. Autoreflexionamos sobre sus contribuciones porque, estas mujeres no
vienen a quitarnos nada, no se trata de eso, vivimos en un mundo intercultural
en el que tenemos que convivir y compartir saberes con personas de otros
lugares del planeta. Tenemos que acabar con los estereotipos que resienten y
niegan los derechos de estas mujeres. En línea con una política para la igualdad
real, la concejalía se ha realizado una
apuesta política promoviendo acciones para favorecer su inserción formativa y
laboral como ciudadanas que son, aunque esto haya acarreado fuertes críticas ya
que desgraciadamente ahora mismo
sufrimos un problema de desempleo muy grande y no se entiende que quizá, si
aseguramos el derecho al trabajo entre todas las personas, gracias a esa
sinergia y fuerza humana, podamos idear fórmulas como la internacionalización
de nuestros productos o tender los puentes hacia un desarrollo económico más
creativo y genuino.
3.- Otra iniciativa
que ha surgido a raíz de este proyecto es la revisión, bajo un enfoque de
interculturalidad, del Plan Municipal de Igualdad.
Sí,
aprobamos el Plan Municipal de Drogodependencia, por unanimidad, porque
queríamos que fuera un plan completamente consensuado, y lo mismo vamos a hacer
con el Plan de Igualdad, pero revisándolo desde el enfoque de la
interculturalidad, algo que no estaba recogido o lo estaba de forma anecdótica.
Pero aún nos queda mucho por hacer en este sentido, no quiero que el Plan de
Igualdad se quede en un cajón, tiene que ser una estrategia de trabajo viva y
real, y como todo ideario de izquierdas, no puede excluir a ciudadanas como las
MON. Necesitamos facilitar su participación activa, y no como meras
espectadoras. No obstante, estoy teniendo serias dificultades para sacarlo
adelante porque es un documento en cuya elaboración inicial no participamos
cuando estábamos en la oposición, y tengo que conocerlo en profundidad y vincularlo
con la problemática que actualmente existe en el municipio. Lo que sí tengo
claro es que el Plan de Igualdad ha de ser un instrumento capaz de responder a
las necesidades de todas y cada una de las mujeres de Pilas, sin excepción.
4.- ¿Cómo está
funcionando en estos momentos la
Red de Mujeres de Otras Nacionalidades surgida del proyecto?
Creo
que, como toda Red que está aún en su fase inicial, necesita de mayor tiempo
para fortalecerla, y para ello las MON tienen que hacer un gran esfuerzo. Desde
el Área de Igualdad del Ayuntamiento de Pilas estamos dispuestas a promover
acciones que acompañen ese proceso, pero son ellas las que tienen que
reivindicar su papel relevante en nuestra sociedad y llevar a la práctica el
proceso de empoderamiento que han comenzado a interiorizar en la formación impulsada
gracias al proyecto de ADAD. Se ha puesto la primera semilla pero tienen que ir
más allá y depende de ellas. Aún tienen
un largo camino para configurarse como red sólida y sostenible en el tiempo y
reflexionar acerca de cómo quieren posicionarse como movimiento, y para ello
tienen y tendrán todo el apoyo del Área de Igualdad.
5.- ¿Qué pueden
aportar las MON al movimiento asociativo y en general a la sociedad pileña?
Yo
creo que mucho, es más diría que sus aportaciones son necesarias. Incluso
afirmo que ya están aportando y no está siendo reconocido ni visibilizado. Para
mi es que eso es una riqueza que estamos perdiendo, una suma de talentos y
capacidades, otra forma de comprender que el mundo es mucho más grande de lo
que podemos imaginar. Tenemos que saber utilizar y disfrutar de su riqueza de
saberes, por ejemplo, de cómo han superado o superan situaciones como la crisis
que nos aqueja y no lo estamos haciendo, igual que ellas están conociendo y
sabiendo de nuestra cultura.
6.- ¿Crees que este
proyecto ha supuesto un antes y un después para el área de Igualdad del
Ayuntamiento de Pilas?
Por
supuesto, ha permitido como decía, replantear la agenda local para la igualdad
desde la diversidad y heterogeneidad humana. Creo que este proyecto no ha sido
solo un antes y después para el área de Igualdad sino una inspiración
alentadora para el pueblo de Pilas en general. Igualmente también tengo que
decir que todo proceso social exige un trabajo continuo y en el, el papel de las MON es fundamental. Todavía
necesitan visibilizar más sus contribuciones y compromiso con la sociedad
pileña, tienen que ir a por más, y pueden hacerlo contando con nuestra concejalía.
7.- En un momento como
el actual en el que se están produciendo tantos recortes en iniciativas
sociales, ¿qué te parece que ADAD apueste por esta línea de trabajo?
Es
muy necesario, el desarrollo no sólo puede ser visto desde las carencias
materiales sino también desde las capacidades humanas, si todo lo vamos a
achacar a la crisis, a que no hay dinero, la sociedad no avanzaría. Y eso es
justamente lo que está sucediendo, una violación de los derechos fundamentales
y básicos que, como siempre, golpea con mayor fuerza a las personas más
frágiles. Con la pérdida de derechos como la atención sanitaria a personas de
otra nacionalidad sin papeles, se les está poniendo en la “punta del cañón”
como otro de los chivos expiatorios de la crisis. Con esta nueva mirada que
propone ADAD, antes que culpar o cuestionar la presencia de estas mujeres y
hombres en nuestra localidad, podemos valernos de esas competencias humanas y
todas juntas forjar un mundo más vivible. Tenemos que ir hacia adelante y
trabajar sobre lo que tenemos, creo que la apuesta y tenacidad
del área de Género de ADAD nos ha dotado del piso base. Ha sido una apuesta
importante y realista, que responde a una realidad de nuestro pueblo y de la
sociedad andaluza en general.

