El Ayuntamiento de Pilas ha abierto y notificado desde el mes de septiembre de 2012 unos 40 expedientes por casos de hacinamiento y falta de salubridad en naves, casas, cocheras y hasta solares que fueron alquilados o cedidos a trabajadores temporeros para la campaña de la aceituna, en los que se llegaron a alojar decenas de personas -familias completas- sin las mínimas condiciones para habitarlos. Según informaron fuentes municipales, ya hay incluso dos sanciones en firme, por 6.000 euros cada una, que se han impuesto a sendos propietarios de naves por haberlas alquilado para que fueran habitadas por personas, sin condiciones para ello. Ambas construcciones están en polígonos industriales del municipio y en este caso se ha aplicado la disciplina urbanística.
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| Imagen de archivo del desmantelamiento de un asentamiento en Pilas. |
El gobierno que dirige el alcalde socialista Jesús María Sánchez no cree que la llegada de temporeros sea tan intensa este año. Por un lado, se prevé que la campaña sea mala y, por otro, considera que la repercusión de las medidas que tomó el año pasado han tenido un efecto disuasorio. Pero, para prevenir que ocurra, ha intensificado las inspecciones y ha pedido a los vecinos que vuelvan a informar de cualquier caso que les llegue.
A finales del mes de julio, el regidor emitió ya un bando en el que se informaba de que los servicios técnicos municipales tienen la orden de identificar a los propietarios de los inmuebles que se alquilen en esas condiciones, bien por hacinamiento -muchas personas en poco espacio- o por insalubridad, cuando el inmueble no tiene las condiciones higiénico-sanitarias mínimas para vivir en él.
En el bando se hace referencia además a que la "habitual actividad de compraventa de aceitunas" debe estar sometida al control municipal, con "una declaración responsable del cumplimiento de todos los requisitos legalmente exigibles", como se le piden a cualquier otro negocio. En ello se hará especial hincapié este año para evitar que surjan negocios de pocos meses y que, según han denunciado los propietarios de fincas al Consistorio, provocan un efecto llamada en el robo de aceitunas.
Para impedir que las situaciones que se dieron el año pasado y que desbordaron al Ayuntamiento se repitan, se van a realizar inspecciones por la Policía y se va a incrementar la labor en ese sentido de los Servicios Sociales y la oficina técnica. En colaboración con la Guardia Civil, la Policía Autonómica y los sindicatos, se va a intensificar además la vigilancia de caminos y zonas agrícolas, según las fuentes municipales.
El Ayuntamiento no descarta incluso alertar a la inspección de trabajo si tiene conocimiento "fehaciente" de las "condiciones laborales de explotación" que puedan estar sufriendo algunos trabajadores.
Fuente: diariodesevilla.es
